Protege la identidad de tus hijos

  • Publicado por iKeepSafe

El robo de la identidad financiera se ha convertido en un problema de varios miles de millones de euros, y al menos un 7% de los casos denunciados involucran identidades de niños. Se estima que más de 140.000 niños son víctimas de fraudes de identidad cada año en Estados Unidos, según una investigación llevada a cabo en 2011 por, pero el número real de víctimas menores puede ser mucho mayor, ya que el robo de la identidad financiera de un niño no se suele descubrir hasta que el niño solicita un crédito.

Hay cuatro razones principales por las que las identidades de niños resultan tan atractivas para los ladrones:

  • Los niños no solicitan créditos.
  • Los números de la Seguridad Social pertenecientes a niños no están utilizados, por lo que es más fácil combinarlos con un nuevo nombre y fecha de nacimiento. El atractivo de un NSS en blanco (uno sin problemas de crédito) es una oportunidad para crear líneas de crédito falsas y contraer grandes deudas.
  • Los niños no supervisan sus identidades, por lo que pueden pasar años hasta que se descubra el robo. De hecho, es muy complicado supervisar una identidad hasta que el niño tiene 14 años, incluso después de esa edad muy pocos comprueban su historial de crédito antes de solicitar su primer línea de crédito.
  • Mucha gente puede acceder a información de la identidad de varios modos distintos. 

En 2011, en un debate de la Comisión Federal de Comercio (FTC, por sus siglas en inglés), llamada "Futuros robados: un foro sobre el robo de identidades infantiles", se presentaron una serie de estadísticas preocupantes.

Otras investigaciones indican que los niños suelen ser víctimas del robo de identidad 51 veces más que los adultos (Debix). Además, los menores avisados de los posibles peligros de la privacidad tenían 7 veces más probabilidades de experimentar un fraude que los adultos en las mismas condiciones, según IDAnalytics

Hay dos amenazas principales para las identidades financieras de los niños.

La primera proviene de los negocios criminales que utilizan ordenadores y la información disponible públicamente para buscar los números de la Seguridad Social con los que no se ha establecido ninguna línea de crédito. Quizás te preguntes cómo hacen los criminales para robar números que no aparecen en ningún sistema y es que ahí radica la importancia del tema. No tienen por qué saber de quién es el NSS que están robando, solo tienen que encontrar un NSS legal y que no tenga historial de crédito.

La segunda amenaza proviene de los familiares que quieren una nueva línea de crédito. Roban las identidades de sus hijos, sobrinos, nietos o hermanos menores, en principio para utilizarlos ellos mismos para crear nuevas líneas de crédito. Los casos en los que los familiares son los ladrones, los niños pueden ser reacios a informar de estos incidentes a las autoridades, incluso cuando ya son adultos, lo que complica especialmente la limpieza de las puntuaciones de crédito y la identidad.

El impacto del robo de la identidad de un niño puede variar especialmente cuando el niño se convierte en adulto. Tu hijo puede descubrir que su identidad se ha utilizado en crímenes, se le pueden rechazar solicitudes de crédito o préstamos para la universidad, puede tener dificultades para alquilar un piso, abrir una cuenta de servicios o incluso contratar una cuenta telefónica a su nombre. También puede darse el caso de robos de la identidad médica, en los que se falsifican los registros médicos para estafar a una agencia de seguros.

Minimiza los riesgos de robo de la identidad de tu hijo

Es posible comprobar un informe de crédito de un niño, pero suele ser poco efectivo, ya que todavía no tienen un historial de crédito sólido. Según el Centro de Recursos Para Victimas de Robo de Identidad, la supervisión de los informes de crédito solo descubre un robo de identidad infantil el 1% de las veces. Eso no significa que no haya medidas concretas que puedas (y que debes) tomar para proteger a tus hijos.

Evita que se filtre información personal. Esta vigilancia debe comenzar incluso antes del nacimiento.

Mantén la información sobre tu hijo en un registro genérico de bebés.

No proporciones la fecha de nacimiento, el nombre del niño, su hospital u otra información que se pueda utilizar para recopilar información sobre tu hijo. Cuando hayas recibido los regalos para el bebé, date de baja en el registro. Algunas empresas no te lo pondrán fácil, pero si llamas y exiges que se elimine el registro, deberían hacerlo. Si haces un anuncio de nacimiento en línea o en la prensa, indica solo información genérica.

No guardes los certificados de nacimiento o la información de la Seguridad Social de tus hijos al alcance de otras personas.

No guardes sus tarjetas con el número de Seguridad Social (tampoco la tuya) en la cartera o el monedero, ya que podrían robártelas. Si no dispones de caja fuerte o de seguridad, encuentra el lugar más seguro posible donde almacenarlas.

Cuando tu hijo crezca y comience a participar en actividades deportivas, clubs y organizaciones, se te solicitará frecuentemente que proporciones su número de Seguridad Social (NSS).

Pregunta a los solicitantes para qué necesitan esta información y cómo la protegerán, quién podrá acceder a ella y cuándo y cómo la desecharán cuando tu hijo deje de pertenecer al equipo, club u organización. No te sientas más seguro si el solicitante "solo" te pide los últimos 4 dígitos del número de la SS: justo esos números son los más críticos.

Un número de la SS tiene tres secciones: los primeros tres números indican el estado en el que se ha emitido el NSS (después de 1972 indican el código postal). Por ejemplo, un número entre 001 y 003 antes de 1972 indica que se ha emitido en New Hampshire.

El segundo conjunto de números de la cadena de números de la SS representa un periodo específico de tiempo en el que se generó el número, lo que identifica rápidamente la edad del destinatario legítimo del NSS.
Los cuatro últimos dígitos son solo números aleatorios. Irónicamente, estos números son los que se te pide indicar más frecuentemente. Descubre si puedes utilizar una forma alternativa de identificar a tu hijo cuando sea posible.

Ayuda a los adolescentes a comprender que no deben arriesgar su dinero.

Muchos adolescentes se confunden porque creen que no tienen suficiente dinero en el banco para interesar a nadie: si alguien quiere robarles sus 54,13 euros de verdad, lo hará. Sin embargo, planteártelo así es un error. Lo que interesa al criminal no es el dinero que tu hijo tenga en la cuenta, es la cantidad de deuda que puede crearle al pequeño.

Probablemente, un criminal no robará dinero de la cuenta corriente de tu hijo porque eso le delataría. Lo que le interesa es conseguir un préstamo de 40.000 dólares con la identidad de tu hijo. Como el niño probablemente no comprobará su historial de crédito, pueden pasar años hasta que descubra que su solvencia crediticia está arruinada y que debe dinero.

Supervisa lo que se comparte sobre tu hijo en la red.

Por lo general, los sitios web recopilan el nombre, la edad y la fecha de nacimiento, puntos de partida ideales para los usurpadores de identidades si alguien piratea los registros de la empresa o si muestra la información que posee sobre los usuarios. Si tu hijo indica dónde ha nacido, los ladrones ya conocen los 5 primeros dígitos de su NSS. Si investigan un poco más o se encargan de realizar cierta ingeniería social, en poco tiempo podrían tener en su poder el resto de la información.

Protege tus ordenadores, portátiles y smartphones

Si guardas registros financieros, de devoluciones de impuestos, etc. en el ordenador y se infecta con malware, los criminales pueden robar toda la información sobre tu identidad y la de las personas que dependen de ti.

Suspende el historial de crédito de tu hijo, si existe.

Si hay un historial de crédito de su hijo, debes asumir que su identidad se ha utilizado de forma fraudulenta. En este caso, uno de los padres o el tutor legal puede suspender el historial de crédito del niño. Tendrás que proporcionar pruebas de tu condición de padre o tutor legal y de que el fraude ha tenido lugar.

Desgraciadamente, las agencias de crédito no crearán un historial a petición de un padre que desea realizar una suspensión preventiva. Los historiales se crean en función de la información que proporcionan los acreedores, como por ejemplo empleadores, empresas de tarjetas de crédito, prestamistas hipotecarios y otros prestamistas. Si tu hijo no ha tenido nunca un empleo, ni solicitado una tarjeta de crédito o un préstamo, y no se ha robado su identidad, no dispondrá de ningún historial de crédito.

Comprueba el informe de crédito de tu hijo todos los años.

Puedes comprobar gratuitamente el informe de crédito de tu hijo una vez al año en una de las tres agencias de informe de crédito más importantes: Experian, Equifax y TransUnion

Solicita a los legisladores y las agencias de crédito que realicen un pequeño cambio en su modo de hacer negocios para reducir drásticamente el robo de identidad de niños.

Si las empresas de emisión de crédito comprobaran la fecha de nacimiento de la persona que solicita el crédito y la cotejaran con su número de Seguridad Social (recuerde que los primeros 5 dígitos representan la ubicación y la fecha de nacimiento) podrían identificar rápidamente si el solicitante es un bebé, un niño o un adolescente. Así saltaría una alarma y se solicitaría documentación adicional.

Hay casos legales en los que un adulto podría obtener un número nuevo de Seguridad Social, como cuando se crea un NSS para un inmigrante o cuando alguien necesita que se emita un nuevo NSS a causa de un robo de identidad, pero son casos fáciles de tratar. La gran mayoría de los titulares de tarjetas nuevas son menores y es muy improbable que un bebé cuyo NSS se emitió hace dos años lo necesite para solicitar una línea de crédito o una hipoteca.

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