Las 5 preguntas sobre el ciberacoso que tienen todos los padres

  • Publicado por Connect Safely

1. ¿Pero qué significa ciberacoso?

Para la mayoría, ciberacoso es una intimidación, solo que tiene lugar en línea, en los teléfonos o en otros dispositivos conectados. En cuanto al significado de intimidación, depende de quién te lo pregunte, pero la mayoría de los expertos reconocen que supone un acoso repetido y algún tipo de desequilibro de poder; además, cuando hay jóvenes involucrados, normalmente tiene que ver con lo que ocurre con sus compañeros de colegio. Es importante recordar que no todos los comentarios agresivos o interacciones desagradables se pueden considerar intimidación. En ocasiones, es lo que se conoce como "drama" entre los niños. Lo mencionamos porque hay demasiados tipos de conductas denominadas "ciberacoso", que pueden provocar reacciones exageradas y respuestas inapropiadas.

2. ¿Qué probabilidad hay de que mi hijo sufra ciberacoso?

Algunos estudios afirman que solo el 4,5 % de jóvenes han sufrido ciberacoso alguna vez y otros afirman que la cifra llega hasta el 24 % (más información a continuación). De cualquier modo, demasiados estudiantes han sufrido ciberacoso, pero cabe remarcar que la mayoría no lo han sufrido y la mayor parte de ellos no son acosadores. Señalamos esto no para minimizar un problema grave, sino para enfatizar que el acoso escolar no es la norma. La bondad, y no la crueldad, es la norma y, al igual que ocurre con otros problemas sociales, comunicar los hechos fortalece las conductas positivas y reduce el problema. Con los niños ocurre lo mismo, depende mucho de la persona, su grupo de amigos y el contexto. Una cultura de colegio positiva puede marcar la diferencia, especialmente para poblaciones de alto riesgo, tales como estudiantes con necesidades especiales o jóvenes lesbianas, gays, transexuales y bisexuales (LGTB). Para la mayoría de los niños, "en línea" es sinónimo de social (experiencias compartidas), de modo que nadie puede controlar totalmente lo que ocurre en espacios digitales. Las investigaciones han demostrado que las emociones de un niño y los entornos familiar y escolar predicen el riesgo en línea mejor que cualquier otra tecnología que utilicen. Tratar a los demás (y a uno mismo) con respeto y bondad puede ayudar realmente a mantener un uso positivo de las redes sociales.

3. ¿Cómo sé si mi hijo sufre ciberacoso?

Aunque tengas buenas sensaciones sobre el estado emocional, las habilidades sociales o las relaciones con los demás de tus hijos (factores clave para saber si su vida cuando están conectados y desconectados va bien), es recomendable preguntarles si ellos o alguno de sus amigos sufren ciberacoso. Es posible que no recibas una respuesta clara inmediatamente, pero pregunta a tus hijos puntualmente cómo van las cosas cuando están conectados y desconectados. Comprueba lo que saben sobre el ciberacoso, pregúntales si conocen
a alguien que lo haya sufrido, si supone un problema en sus colegios y qué harían si sufrieran ciberacoso o supieran de alguien que lo sufriese. Si se muestran obsesionados por comprobar si tienen mensajes de texto y mirar las aplicaciones sociales, podría ser debido a que les preocupa qué se dice sobre ellos. Puede que no sea acoso escolar, sino una señal de que tu hijo necesita un poco más de apoyo. El sitio web StopBullying.gov del gobierno federal recomienda que los padres estén atentos a la aparición de signos, tales como dificultad para dormir, pesadillas frecuentes, empeoramiento de las notas, que no quieran ir al colegio, sentimientos de desamparo o baja autoestima.

4. ¿Cuál es la mejor forma de alejar el ciberacoso de la vida de mi hijo?

No hay una respuesta sencilla para todo el mundo, porque la experiencia social de cada niño es única. Si tu hijo sufre ciberacoso, ya sea como víctima o como espectador, el apoyo de los padres puede ayudar muchísimo a minimizar el impacto. El apoyo afectivo a veces significa escuchar u ofrecer puntos de vista, otras veces pasa por hablar sobre estrategias para retomar el control de una situación: ayudar a tu hijo a aumentar la capacidad de recuperación que disminuye el impacto de la crueldad social. Puede parecer simplista, pero como la gente joven no hace distinciones entre estar conectado y estar desconectado, los padres tampoco deberían de hacerlo. Los mismos valores de respeto y bondad hacia uno mismo y hacia los demás que has modelado y enseñado a tus hijos para el día a día también se aplican a los medios sociales y tendrán un efecto positivo en sus experiencias en espacios digitales, al igual que en su vida cuando están desconectados. [Si conoces a un niño con problemas, entra en nuestra página web, Resources for Youth in Crisis (ConnectSafely.org/crisis). Si existe una amenaza grave de sufrir daños físicos, llama al 112].

5. ¿Qué hago si mi hijo sufre ciberacoso?

Los casos de ciberacoso son tan individuales como la gente involucrada. De modo que, el consejo general que se ofrece en toda la web (no responder o tomar represalias, bloquear el acoso y probar y guardar pruebas en caso de que sean necesarias) puede ayudar en algunos casos. Pero lo más importante es hablar con tus hijos sobre lo que ocurre, ayudarles a reflexionar sobre lo ocurrido, cómo se sienten y qué van a hacer al respecto. Nadie sabe cómo resolver una situación sin entenderla bien antes. Es importante que impliques a tus hijos en el proceso, no solo a ti mismo, porque el principal objetivo es ayudarles a reforzar la confianza en uno mismo que podría haberse visto sacudida y restablecer el sentido de seguridad físico o emocional.

Este artículo es un extracto del Centro de recursos de ciberacoso de Connect Safely.
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